Me bautizé en los viajes del INSERSO a final del año pasado con una estancia de 10 días en el balneario de Caldas de Besaya, en Cantabria. Esperaba ansiosa el momento del viaje, que pedí hacía meses, anticipando que en estas fechas estaría exhausta. No me defraudó. Temí que el ambiente fuera decadente, lleno de …



