No huyo de nada, no busco nada. Aquí estoy, viviendo cada día, cada momento, con una naturalidad pasmosa. Empezando a sentirme, empezando a repararme como una rama tronchada envuelta en una cinta esperando arraigar. No puedo decir que esté eufórica o contenta, sino serena. Desde que me monté en el avión, incluso antes, despidiéndome de …



